WEBVTT
00:00:08.109 --> 00:00:11.970
Emilia Luna tiene escasos tres minutos para viajar
00:00:11.970 --> 00:00:15.429
al pasado y rescatar a Ricardo, el amor de su
00:00:15.429 --> 00:00:18.469
vida, quien se encuentra atrapado en el tiempo.
00:00:34.960 --> 00:00:38.200
Esperar también es una forma de viajar en el
00:00:38.200 --> 00:00:43.500
tiempo. Algunas personas esperan horas, otras
00:00:43.500 --> 00:00:48.979
esperan años. Ricardo Álvarez esperó décadas.
00:00:50.520 --> 00:00:54.920
La antigua guatemala de 1939 continuaba su vida
00:00:54.920 --> 00:00:58.619
sin saber que el tiempo acababa de fracturarse
00:00:58.619 --> 00:01:03.399
en una de sus calles. El carruaje siguió su camino.
00:01:04.540 --> 00:01:07.640
El arquitecto Rafael Pérez de León recogió sus
00:01:07.640 --> 00:01:10.540
planos, todavía confundido por la mujer que lo
00:01:10.540 --> 00:01:13.700
había salvado y que luego desapareció como si
00:01:13.700 --> 00:01:18.159
nunca hubiera estado ahí. El padre Bernardo Vallejo
00:01:18.159 --> 00:01:21.219
Cáceres observó el reloj roto en las manos de
00:01:21.219 --> 00:01:25.859
Ricardo. El sacerdote suspiró. No era sorpresa,
00:01:26.359 --> 00:01:31.290
era confirmación. ¡Se los dije! murmuró con una
00:01:31.290 --> 00:01:36.930
voz satírica. Ricardo no respondió. Seguía mirando
00:01:36.930 --> 00:01:40.109
el punto exacto donde Emilia había desaparecido.
00:01:40.989 --> 00:01:44.849
El empedrado no mostraba señales. El tiempo casi
00:01:44.849 --> 00:01:49.530
nunca deja huellas visibles. El padre Bernardo
00:01:49.530 --> 00:01:52.750
mantuvo la vista sobre Ricardo, como si el error
00:01:52.750 --> 00:01:56.489
de Emilia le hubiese quitado un gran peso profano
00:01:56.489 --> 00:02:01.840
de encima. Te lo dije, Ricardito, con voz despectiva.
00:02:02.239 --> 00:02:06.299
La separó. Ricardo cerró el reloj en su mano.
00:02:07.319 --> 00:02:12.500
No, la salvó. Salvar a alguien y perderlo al
00:02:12.500 --> 00:02:15.560
mismo tiempo es una de las ironías favoritas
00:02:15.560 --> 00:02:19.500
del tiempo. Los días siguientes se transformaron
00:02:19.500 --> 00:02:24.580
en semanas, las semanas en meses. Ricardo no
00:02:24.580 --> 00:02:27.789
intentó regresar inmediatamente. Sabía que no
00:02:27.789 --> 00:02:31.150
funcionaría. Sin el mecanismo activo, la ruptura
00:02:31.150 --> 00:02:35.009
temporal no podría reabrirse con precisión. Y
00:02:35.009 --> 00:02:38.830
el reloj de Emilia ahora era apenas una pieza
00:02:38.830 --> 00:02:43.110
dañada. Pero el tiempo como siempre tiene más
00:02:43.110 --> 00:02:46.909
de una puerta. Ricardo usó todo su conocimiento
00:02:46.909 --> 00:02:49.990
histórico para encontrar otra puerta temporal.
00:02:51.340 --> 00:02:55.020
Al final del segundo año y con mucha dificultad
00:02:55.020 --> 00:02:58.819
y cautela, él oyó de un monasterio casi abandonado
00:02:58.819 --> 00:03:01.819
en las afueras de la ciudad que posiblemente
00:03:01.819 --> 00:03:08.280
guardaba una pieza temporal. La puerta del monasterio
00:03:08.280 --> 00:03:12.259
se encontraba entreabierta. El lugar estaba en
00:03:12.259 --> 00:03:15.319
un completo abandono desde que las autoridades
00:03:15.319 --> 00:03:18.099
eclesiásticas se habían trasladado a la nueva
00:03:18.099 --> 00:03:25.639
capital en 1784. En una habitación pequeña, un
00:03:25.639 --> 00:03:28.780
individuo borroso estaba sentado en una mesa
00:03:28.780 --> 00:03:32.500
arcaica junto a un objeto antiguo cubierto con
00:03:32.500 --> 00:03:37.060
telas protectoras, vestido de pieza cabeza en
00:03:37.060 --> 00:03:41.650
telas naturales oscuras. Estaba ahí sentado,
00:03:42.050 --> 00:03:48.069
ignorando al tiempo. Una luz tenue entraba casi
00:03:48.069 --> 00:03:51.650
con miedo por la ventana, apenas rozando a este
00:03:51.650 --> 00:03:57.229
individuo quien esperaba a Ricardo. No soy custodes,
00:03:57.270 --> 00:04:01.330
dijo el individuo con calma. Bueno, lo era antes,
00:04:01.990 --> 00:04:06.229
pero no más. Ricardo no estaba seguro qué pensar.
00:04:06.439 --> 00:04:09.979
Y notó que cada vez que esta figura oscura del
00:04:09.979 --> 00:04:13.599
otro lado de la mesa respiraba o se movía levemente,
00:04:14.400 --> 00:04:18.899
la luz del ventanal lo evitaba a toda costa.
00:04:19.379 --> 00:04:23.839
Ricardo preguntó. Y usted es Juan Doncel, dijo.
00:04:24.819 --> 00:04:29.540
Entonces usted sí, afirmó Juan. Yo instalé la
00:04:29.540 --> 00:04:32.040
máquina temporal maestra en el arco de Santa
00:04:32.040 --> 00:04:36.230
Catalina. Y no hay un día que pase que no me
00:04:36.230 --> 00:04:39.930
arrepiente de haberlo hecho. Pero eso significa
00:04:39.930 --> 00:04:43.850
que sí, volvió a afirmar Juan con un cansancio
00:04:43.850 --> 00:04:48.589
centenario en la voz. Estoy fuera de mi tiempo
00:04:48.589 --> 00:04:54.259
y lugar. Estoy fuera de todo lo natural. Me ha
00:04:54.259 --> 00:04:58.000
tomado varias vidas llegar a este momento, pactando
00:04:58.000 --> 00:05:01.339
un entendimiento y haciendo enmiendas con el
00:05:01.339 --> 00:05:06.860
tiempo que me permite esta última caridad contigo.
00:05:07.180 --> 00:05:12.860
Debajo de esta tela está tu pieza. Era un reloj
00:05:12.860 --> 00:05:15.740
de arena, pero no era un reloj de arena común.
00:05:16.279 --> 00:05:19.800
La base era de madera oscura tallada con símbolos
00:05:19.800 --> 00:05:22.920
que apenas podían distinguirse después de siglos.
00:05:23.370 --> 00:05:28.569
El vidrio era grueso y la arena adentro no parecía
00:05:28.569 --> 00:05:36.370
arena, parecía polvo lumínico. 1693, dijo Juan.
00:05:37.209 --> 00:05:42.930
Ricardo levantó una ceja. Funciona. Juan sonrió
00:05:42.930 --> 00:05:48.410
apenas. Funciona, pero no como te gustaría. El
00:05:48.410 --> 00:05:52.240
reloj de Emilia abría grietas en el tiempo. El
00:05:52.240 --> 00:05:57.639
reloj de arena de 1693 hacía algo distinto. Permitía
00:05:57.639 --> 00:06:01.279
regresar al presente. Pero solo por una hora.
00:06:02.079 --> 00:06:06.860
Una única hora. Después de eso, el viajero regresaba
00:06:06.860 --> 00:06:09.819
automáticamente al punto original del pasado.
00:06:10.759 --> 00:06:15.180
Era más una respiración que una puerta. Ricardo
00:06:15.180 --> 00:06:18.399
tomó el reloj de arena entre sus manos y lo observó
00:06:18.399 --> 00:06:23.959
con atención. Una hora. Repitió. Juan asintió.
00:06:24.879 --> 00:06:28.720
Es lo suficiente para cambiar algo. Ricardo negó
00:06:28.720 --> 00:06:33.620
con la cabeza. No para recuperar una vida. Juan
00:06:33.620 --> 00:06:38.160
lo miró con paciencia. Depende de cómo uses el
00:06:38.160 --> 00:06:41.980
tiempo. Eso sí, tenés muchísimo cuidado porque
00:06:41.980 --> 00:06:46.279
el tiempo te cobra sus deudas. Cuando Ricardo
00:06:46.279 --> 00:06:49.720
levantó la vista, Juan se había desvanecido.
00:06:50.000 --> 00:06:54.279
habiendo gastado su última gota de energía temporal.
00:06:59.279 --> 00:07:01.879
La primera vez que Ricardo activó el reloj de
00:07:01.879 --> 00:07:05.439
arena fue para afirmar que Emilia seguía viva.
00:07:06.160 --> 00:07:11.519
El mundo se comprimió alrededor de él. La ciudad
00:07:11.519 --> 00:07:14.939
cambió. Los colores se volvieron pálidos. Los
00:07:14.939 --> 00:07:18.459
cables eléctricos aparecieron. El ruido moderno
00:07:18.459 --> 00:07:21.199
y los turistas tomándose fotos frente al arco
00:07:21.199 --> 00:07:27.259
regresaron. Había llegado al presente. Pero el
00:07:27.259 --> 00:07:29.740
presente ya no era el mismo que Emilia había
00:07:29.740 --> 00:07:35.720
conocido. Era décadas después. La antigua seguía
00:07:35.720 --> 00:07:39.160
ahí. El arco de Santa Catalina seguía en pie.
00:07:39.779 --> 00:07:44.199
El tiempo había cumplido su parte del trato.
00:07:44.480 --> 00:07:48.029
Ricardo caminó las calles con cautela. Él sabía
00:07:48.029 --> 00:07:51.370
que la secta estaría monitoreando cualquier ruptura
00:07:51.370 --> 00:07:55.310
temporal por mínima que fuese. Sabía que tenía
00:07:55.310 --> 00:08:00.649
una hora, 60 minutos exactos, ni uno más ni uno
00:08:00.649 --> 00:08:05.610
menos. Fue entonces cuando la vio, no en el arco,
00:08:05.889 --> 00:08:09.430
no en la calle, sino en una pequeña galería de
00:08:09.430 --> 00:08:13.930
arte. Un cuadro colgaba en la pared, una pintura
00:08:13.930 --> 00:08:17.860
del arco. Pero no era una vista común, la perspectiva
00:08:17.860 --> 00:08:21.300
era distinta, exactamente la que alguien tendría
00:08:21.300 --> 00:08:24.439
si hubiera estado de pie ahí antes de que existieran
00:08:24.439 --> 00:08:29.300
los cables eléctricos. Ricardo sonrió. Emilia
00:08:29.300 --> 00:08:32.799
seguía pintando lo que el tiempo había intentado
00:08:32.799 --> 00:08:37.679
borrar. No entró a la galería, no podía. El reloj
00:08:37.679 --> 00:08:41.419
de arena ya había perdido varios minutos. Y además
00:08:41.419 --> 00:08:45.690
había otra regla. Nunca interferir directamente.
00:08:46.289 --> 00:08:49.350
Porque si Emilia lo veía, si recordaba demasiado
00:08:49.350 --> 00:08:53.009
pronto, el equilibrio podría romperse otra vez.
00:08:53.690 --> 00:08:57.830
Así que hizo lo único que podía hacer. La ayudó
00:08:57.830 --> 00:09:01.909
desde las sombras. Durante años Ricardo utilizó
00:09:01.909 --> 00:09:06.309
el reloj de arena. Una hora a la vez. Una visita
00:09:06.309 --> 00:09:11.250
breve. 60 minutos para observar. para mover pequeñas
00:09:11.250 --> 00:09:14.509
piezas, para constantemente frustrarle los planes
00:09:14.509 --> 00:09:17.549
a los tempos custodes, para asegurarse de que
00:09:17.549 --> 00:09:20.649
Emilia encontrara los lugares correctos, los
00:09:20.649 --> 00:09:24.370
libros correctos, las pistas correctas. Nunca
00:09:24.370 --> 00:09:28.110
hablaba con ella, pero la guiaba. A veces dejando
00:09:28.110 --> 00:09:31.169
un libro abierto en una biblioteca, a veces moviendo
00:09:31.169 --> 00:09:34.470
un documento en un archivo histórico, a veces
00:09:34.470 --> 00:09:37.450
asegurándose de que una exposición de arte ocurriera
00:09:37.450 --> 00:09:42.970
en el momento exacto. Pequeños empujones invisibles,
00:09:43.370 --> 00:09:47.090
nada que rompiera el tiempo, solo lo suficiente
00:09:47.090 --> 00:09:52.429
para inclinarlo. El amor adopta muchas formas,
00:09:52.990 --> 00:09:57.509
algunas son ruidosas, otras silenciosas. Ricardo
00:09:57.509 --> 00:10:02.450
eligió la más difícil, amar a alguien que no
00:10:02.450 --> 00:10:07.669
lo recordaba. La última visita de cada viaje
00:10:07.669 --> 00:10:11.549
siempre era la misma, el arco de Santa Catalina.
00:10:12.110 --> 00:10:15.070
Ricardo se detenía debajo de la bóveda, miraba
00:10:15.070 --> 00:10:17.830
al punto exacto donde Emilia había regresado
00:10:17.830 --> 00:10:21.850
al presente y esperaba. No porque pensara que
00:10:21.850 --> 00:10:24.730
ella aparecería, sino porque algunas promesas
00:10:24.730 --> 00:10:31.850
necesitan un lugar físico para existir. Pasaron
00:10:31.850 --> 00:10:36.419
años. muchos años, pero el tiempo curiosamente
00:10:36.419 --> 00:10:40.919
empezó a acercarlos otra vez, porque Emilia comenzó
00:10:40.919 --> 00:10:44.299
a hacer preguntas, preguntas que nadie más hacía,
00:10:44.740 --> 00:10:47.960
sobre relojes antiguos, sobre anomalías históricas,
00:10:48.279 --> 00:10:51.899
sobre arquitectos olvidados y sobre un nombre
00:10:51.899 --> 00:10:54.860
que aparecía repetidamente en documentos del
00:10:54.860 --> 00:11:01.399
siglo XX, Ricardo Álvarez. El tiempo no borra
00:11:01.399 --> 00:11:05.759
por completo. solo esconde. Y algunos recuerdos
00:11:05.759 --> 00:11:10.299
encuentran el camino de regreso. En uno de sus
00:11:10.299 --> 00:11:14.639
viajes al presente, Ricardo tomó una decisión.
00:11:14.700 --> 00:11:19.580
Una decisión peligrosa. Si Emilia debía recordar,
00:11:19.919 --> 00:11:23.779
necesitaría una pieza más. Alguien que entendiera
00:11:23.779 --> 00:11:26.919
el tiempo. Alguien que pudiera guardar el reloj
00:11:26.919 --> 00:11:31.240
correcto hasta el momento exacto. Ricardo sabía
00:11:31.240 --> 00:11:35.340
quién era. una persona que aún no conocía, pero
00:11:35.340 --> 00:11:39.559
que algún día sería parte de su historia. Hugo
00:11:39.559 --> 00:11:44.720
Luna, el abuelo de Emilia. Porque a veces el
00:11:44.720 --> 00:11:48.039
tiempo no separa las historias, las entrelaza.
00:11:48.919 --> 00:11:52.179
Y mientras el reloj de arena continuaba cayendo,
00:11:52.519 --> 00:11:56.940
Ricardo comprendió algo con claridad. No estaba
00:11:56.940 --> 00:12:00.419
esperando a Emilia. Estaba construyendo el camino
00:12:00.419 --> 00:12:04.720
para que ella volviera a rescatarlo. El mundo
00:12:04.720 --> 00:12:08.620
comenzó a distorsionarse otra vez. La hora había
00:12:08.620 --> 00:12:14.720
terminado. Ricardo regresaría a 1939, pero ahora
00:12:14.720 --> 00:12:19.820
tenía un plan. Uno que podría tomar décadas.
00:12:20.100 --> 00:12:23.440
Uno que requería paciencia y algo más peligroso
00:12:23.440 --> 00:12:25.889
aún. Esperanza.
00:00:08.109 --> 00:00:11.970
Emilia Luna tiene escasos tres minutos para viajar
00:00:11.970 --> 00:00:15.429
al pasado y rescatar a Ricardo, el amor de su
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vida, quien se encuentra atrapado en el tiempo.
00:00:34.960 --> 00:00:38.200
Esperar también es una forma de viajar en el
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tiempo. Algunas personas esperan horas, otras
00:00:43.500 --> 00:00:48.979
esperan años. Ricardo Álvarez esperó décadas.
00:00:50.520 --> 00:00:54.920
La antigua guatemala de 1939 continuaba su vida
00:00:54.920 --> 00:00:58.619
sin saber que el tiempo acababa de fracturarse
00:00:58.619 --> 00:01:03.399
en una de sus calles. El carruaje siguió su camino.
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El arquitecto Rafael Pérez de León recogió sus
00:01:07.640 --> 00:01:10.540
planos, todavía confundido por la mujer que lo
00:01:10.540 --> 00:01:13.700
había salvado y que luego desapareció como si
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nunca hubiera estado ahí. El padre Bernardo Vallejo
00:01:18.159 --> 00:01:21.219
Cáceres observó el reloj roto en las manos de
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Ricardo. El sacerdote suspiró. No era sorpresa,
00:01:26.359 --> 00:01:31.290
era confirmación. ¡Se los dije! murmuró con una
00:01:31.290 --> 00:01:36.930
voz satírica. Ricardo no respondió. Seguía mirando
00:01:36.930 --> 00:01:40.109
el punto exacto donde Emilia había desaparecido.
00:01:40.989 --> 00:01:44.849
El empedrado no mostraba señales. El tiempo casi
00:01:44.849 --> 00:01:49.530
nunca deja huellas visibles. El padre Bernardo
00:01:49.530 --> 00:01:52.750
mantuvo la vista sobre Ricardo, como si el error
00:01:52.750 --> 00:01:56.489
de Emilia le hubiese quitado un gran peso profano
00:01:56.489 --> 00:02:01.840
de encima. Te lo dije, Ricardito, con voz despectiva.
00:02:02.239 --> 00:02:06.299
La separó. Ricardo cerró el reloj en su mano.
00:02:07.319 --> 00:02:12.500
No, la salvó. Salvar a alguien y perderlo al
00:02:12.500 --> 00:02:15.560
mismo tiempo es una de las ironías favoritas
00:02:15.560 --> 00:02:19.500
del tiempo. Los días siguientes se transformaron
00:02:19.500 --> 00:02:24.580
en semanas, las semanas en meses. Ricardo no
00:02:24.580 --> 00:02:27.789
intentó regresar inmediatamente. Sabía que no
00:02:27.789 --> 00:02:31.150
funcionaría. Sin el mecanismo activo, la ruptura
00:02:31.150 --> 00:02:35.009
temporal no podría reabrirse con precisión. Y
00:02:35.009 --> 00:02:38.830
el reloj de Emilia ahora era apenas una pieza
00:02:38.830 --> 00:02:43.110
dañada. Pero el tiempo como siempre tiene más
00:02:43.110 --> 00:02:46.909
de una puerta. Ricardo usó todo su conocimiento
00:02:46.909 --> 00:02:49.990
histórico para encontrar otra puerta temporal.
00:02:51.340 --> 00:02:55.020
Al final del segundo año y con mucha dificultad
00:02:55.020 --> 00:02:58.819
y cautela, él oyó de un monasterio casi abandonado
00:02:58.819 --> 00:03:01.819
en las afueras de la ciudad que posiblemente
00:03:01.819 --> 00:03:08.280
guardaba una pieza temporal. La puerta del monasterio
00:03:08.280 --> 00:03:12.259
se encontraba entreabierta. El lugar estaba en
00:03:12.259 --> 00:03:15.319
un completo abandono desde que las autoridades
00:03:15.319 --> 00:03:18.099
eclesiásticas se habían trasladado a la nueva
00:03:18.099 --> 00:03:25.639
capital en 1784. En una habitación pequeña, un
00:03:25.639 --> 00:03:28.780
individuo borroso estaba sentado en una mesa
00:03:28.780 --> 00:03:32.500
arcaica junto a un objeto antiguo cubierto con
00:03:32.500 --> 00:03:37.060
telas protectoras, vestido de pieza cabeza en
00:03:37.060 --> 00:03:41.650
telas naturales oscuras. Estaba ahí sentado,
00:03:42.050 --> 00:03:48.069
ignorando al tiempo. Una luz tenue entraba casi
00:03:48.069 --> 00:03:51.650
con miedo por la ventana, apenas rozando a este
00:03:51.650 --> 00:03:57.229
individuo quien esperaba a Ricardo. No soy custodes,
00:03:57.270 --> 00:04:01.330
dijo el individuo con calma. Bueno, lo era antes,
00:04:01.990 --> 00:04:06.229
pero no más. Ricardo no estaba seguro qué pensar.
00:04:06.439 --> 00:04:09.979
Y notó que cada vez que esta figura oscura del
00:04:09.979 --> 00:04:13.599
otro lado de la mesa respiraba o se movía levemente,
00:04:14.400 --> 00:04:18.899
la luz del ventanal lo evitaba a toda costa.
00:04:19.379 --> 00:04:23.839
Ricardo preguntó. Y usted es Juan Doncel, dijo.
00:04:24.819 --> 00:04:29.540
Entonces usted sí, afirmó Juan. Yo instalé la
00:04:29.540 --> 00:04:32.040
máquina temporal maestra en el arco de Santa
00:04:32.040 --> 00:04:36.230
Catalina. Y no hay un día que pase que no me
00:04:36.230 --> 00:04:39.930
arrepiente de haberlo hecho. Pero eso significa
00:04:39.930 --> 00:04:43.850
que sí, volvió a afirmar Juan con un cansancio
00:04:43.850 --> 00:04:48.589
centenario en la voz. Estoy fuera de mi tiempo
00:04:48.589 --> 00:04:54.259
y lugar. Estoy fuera de todo lo natural. Me ha
00:04:54.259 --> 00:04:58.000
tomado varias vidas llegar a este momento, pactando
00:04:58.000 --> 00:05:01.339
un entendimiento y haciendo enmiendas con el
00:05:01.339 --> 00:05:06.860
tiempo que me permite esta última caridad contigo.
00:05:07.180 --> 00:05:12.860
Debajo de esta tela está tu pieza. Era un reloj
00:05:12.860 --> 00:05:15.740
de arena, pero no era un reloj de arena común.
00:05:16.279 --> 00:05:19.800
La base era de madera oscura tallada con símbolos
00:05:19.800 --> 00:05:22.920
que apenas podían distinguirse después de siglos.
00:05:23.370 --> 00:05:28.569
El vidrio era grueso y la arena adentro no parecía
00:05:28.569 --> 00:05:36.370
arena, parecía polvo lumínico. 1693, dijo Juan.
00:05:37.209 --> 00:05:42.930
Ricardo levantó una ceja. Funciona. Juan sonrió
00:05:42.930 --> 00:05:48.410
apenas. Funciona, pero no como te gustaría. El
00:05:48.410 --> 00:05:52.240
reloj de Emilia abría grietas en el tiempo. El
00:05:52.240 --> 00:05:57.639
reloj de arena de 1693 hacía algo distinto. Permitía
00:05:57.639 --> 00:06:01.279
regresar al presente. Pero solo por una hora.
00:06:02.079 --> 00:06:06.860
Una única hora. Después de eso, el viajero regresaba
00:06:06.860 --> 00:06:09.819
automáticamente al punto original del pasado.
00:06:10.759 --> 00:06:15.180
Era más una respiración que una puerta. Ricardo
00:06:15.180 --> 00:06:18.399
tomó el reloj de arena entre sus manos y lo observó
00:06:18.399 --> 00:06:23.959
con atención. Una hora. Repitió. Juan asintió.
00:06:24.879 --> 00:06:28.720
Es lo suficiente para cambiar algo. Ricardo negó
00:06:28.720 --> 00:06:33.620
con la cabeza. No para recuperar una vida. Juan
00:06:33.620 --> 00:06:38.160
lo miró con paciencia. Depende de cómo uses el
00:06:38.160 --> 00:06:41.980
tiempo. Eso sí, tenés muchísimo cuidado porque
00:06:41.980 --> 00:06:46.279
el tiempo te cobra sus deudas. Cuando Ricardo
00:06:46.279 --> 00:06:49.720
levantó la vista, Juan se había desvanecido.
00:06:50.000 --> 00:06:54.279
habiendo gastado su última gota de energía temporal.
00:06:59.279 --> 00:07:01.879
La primera vez que Ricardo activó el reloj de
00:07:01.879 --> 00:07:05.439
arena fue para afirmar que Emilia seguía viva.
00:07:06.160 --> 00:07:11.519
El mundo se comprimió alrededor de él. La ciudad
00:07:11.519 --> 00:07:14.939
cambió. Los colores se volvieron pálidos. Los
00:07:14.939 --> 00:07:18.459
cables eléctricos aparecieron. El ruido moderno
00:07:18.459 --> 00:07:21.199
y los turistas tomándose fotos frente al arco
00:07:21.199 --> 00:07:27.259
regresaron. Había llegado al presente. Pero el
00:07:27.259 --> 00:07:29.740
presente ya no era el mismo que Emilia había
00:07:29.740 --> 00:07:35.720
conocido. Era décadas después. La antigua seguía
00:07:35.720 --> 00:07:39.160
ahí. El arco de Santa Catalina seguía en pie.
00:07:39.779 --> 00:07:44.199
El tiempo había cumplido su parte del trato.
00:07:44.480 --> 00:07:48.029
Ricardo caminó las calles con cautela. Él sabía
00:07:48.029 --> 00:07:51.370
que la secta estaría monitoreando cualquier ruptura
00:07:51.370 --> 00:07:55.310
temporal por mínima que fuese. Sabía que tenía
00:07:55.310 --> 00:08:00.649
una hora, 60 minutos exactos, ni uno más ni uno
00:08:00.649 --> 00:08:05.610
menos. Fue entonces cuando la vio, no en el arco,
00:08:05.889 --> 00:08:09.430
no en la calle, sino en una pequeña galería de
00:08:09.430 --> 00:08:13.930
arte. Un cuadro colgaba en la pared, una pintura
00:08:13.930 --> 00:08:17.860
del arco. Pero no era una vista común, la perspectiva
00:08:17.860 --> 00:08:21.300
era distinta, exactamente la que alguien tendría
00:08:21.300 --> 00:08:24.439
si hubiera estado de pie ahí antes de que existieran
00:08:24.439 --> 00:08:29.300
los cables eléctricos. Ricardo sonrió. Emilia
00:08:29.300 --> 00:08:32.799
seguía pintando lo que el tiempo había intentado
00:08:32.799 --> 00:08:37.679
borrar. No entró a la galería, no podía. El reloj
00:08:37.679 --> 00:08:41.419
de arena ya había perdido varios minutos. Y además
00:08:41.419 --> 00:08:45.690
había otra regla. Nunca interferir directamente.
00:08:46.289 --> 00:08:49.350
Porque si Emilia lo veía, si recordaba demasiado
00:08:49.350 --> 00:08:53.009
pronto, el equilibrio podría romperse otra vez.
00:08:53.690 --> 00:08:57.830
Así que hizo lo único que podía hacer. La ayudó
00:08:57.830 --> 00:09:01.909
desde las sombras. Durante años Ricardo utilizó
00:09:01.909 --> 00:09:06.309
el reloj de arena. Una hora a la vez. Una visita
00:09:06.309 --> 00:09:11.250
breve. 60 minutos para observar. para mover pequeñas
00:09:11.250 --> 00:09:14.509
piezas, para constantemente frustrarle los planes
00:09:14.509 --> 00:09:17.549
a los tempos custodes, para asegurarse de que
00:09:17.549 --> 00:09:20.649
Emilia encontrara los lugares correctos, los
00:09:20.649 --> 00:09:24.370
libros correctos, las pistas correctas. Nunca
00:09:24.370 --> 00:09:28.110
hablaba con ella, pero la guiaba. A veces dejando
00:09:28.110 --> 00:09:31.169
un libro abierto en una biblioteca, a veces moviendo
00:09:31.169 --> 00:09:34.470
un documento en un archivo histórico, a veces
00:09:34.470 --> 00:09:37.450
asegurándose de que una exposición de arte ocurriera
00:09:37.450 --> 00:09:42.970
en el momento exacto. Pequeños empujones invisibles,
00:09:43.370 --> 00:09:47.090
nada que rompiera el tiempo, solo lo suficiente
00:09:47.090 --> 00:09:52.429
para inclinarlo. El amor adopta muchas formas,
00:09:52.990 --> 00:09:57.509
algunas son ruidosas, otras silenciosas. Ricardo
00:09:57.509 --> 00:10:02.450
eligió la más difícil, amar a alguien que no
00:10:02.450 --> 00:10:07.669
lo recordaba. La última visita de cada viaje
00:10:07.669 --> 00:10:11.549
siempre era la misma, el arco de Santa Catalina.
00:10:12.110 --> 00:10:15.070
Ricardo se detenía debajo de la bóveda, miraba
00:10:15.070 --> 00:10:17.830
al punto exacto donde Emilia había regresado
00:10:17.830 --> 00:10:21.850
al presente y esperaba. No porque pensara que
00:10:21.850 --> 00:10:24.730
ella aparecería, sino porque algunas promesas
00:10:24.730 --> 00:10:31.850
necesitan un lugar físico para existir. Pasaron
00:10:31.850 --> 00:10:36.419
años. muchos años, pero el tiempo curiosamente
00:10:36.419 --> 00:10:40.919
empezó a acercarlos otra vez, porque Emilia comenzó
00:10:40.919 --> 00:10:44.299
a hacer preguntas, preguntas que nadie más hacía,
00:10:44.740 --> 00:10:47.960
sobre relojes antiguos, sobre anomalías históricas,
00:10:48.279 --> 00:10:51.899
sobre arquitectos olvidados y sobre un nombre
00:10:51.899 --> 00:10:54.860
que aparecía repetidamente en documentos del
00:10:54.860 --> 00:11:01.399
siglo XX, Ricardo Álvarez. El tiempo no borra
00:11:01.399 --> 00:11:05.759
por completo. solo esconde. Y algunos recuerdos
00:11:05.759 --> 00:11:10.299
encuentran el camino de regreso. En uno de sus
00:11:10.299 --> 00:11:14.639
viajes al presente, Ricardo tomó una decisión.
00:11:14.700 --> 00:11:19.580
Una decisión peligrosa. Si Emilia debía recordar,
00:11:19.919 --> 00:11:23.779
necesitaría una pieza más. Alguien que entendiera
00:11:23.779 --> 00:11:26.919
el tiempo. Alguien que pudiera guardar el reloj
00:11:26.919 --> 00:11:31.240
correcto hasta el momento exacto. Ricardo sabía
00:11:31.240 --> 00:11:35.340
quién era. una persona que aún no conocía, pero
00:11:35.340 --> 00:11:39.559
que algún día sería parte de su historia. Hugo
00:11:39.559 --> 00:11:44.720
Luna, el abuelo de Emilia. Porque a veces el
00:11:44.720 --> 00:11:48.039
tiempo no separa las historias, las entrelaza.
00:11:48.919 --> 00:11:52.179
Y mientras el reloj de arena continuaba cayendo,
00:11:52.519 --> 00:11:56.940
Ricardo comprendió algo con claridad. No estaba
00:11:56.940 --> 00:12:00.419
esperando a Emilia. Estaba construyendo el camino
00:12:00.419 --> 00:12:04.720
para que ella volviera a rescatarlo. El mundo
00:12:04.720 --> 00:12:08.620
comenzó a distorsionarse otra vez. La hora había
00:12:08.620 --> 00:12:14.720
terminado. Ricardo regresaría a 1939, pero ahora
00:12:14.720 --> 00:12:19.820
tenía un plan. Uno que podría tomar décadas.
00:12:20.100 --> 00:12:23.440
Uno que requería paciencia y algo más peligroso
00:12:23.440 --> 00:12:25.889
aún. Esperanza.