ABOUT THIS EPISODE
¿Se puede amar la filosofía y, aun así, dejar la carrera de Filosofía?
Sí.
En este episodio cuento por qué, después de esperar 44 años para estudiar aquello que siempre me ha apasionado, he decidido dejarlo apenas unos días después de empezar.
No ha sido una decisión fácil ni una derrota. Ha habido tristeza, alivio, desahogo y, sobre todo, una sensación enorme de libertad.
Porque una cosa es que te guste pensar, cuestionarte la existencia, hablar del sentido de la vida, del ser, del tiempo o de la muerte… y otra muy distinta es que te guste estudiar filosofía dentro de una estructura académica, con lecturas densas, metodología, exámenes y una cantidad de contenido que, ahora mismo, sentía como un peso más sobre los hombros.
Y quizá la conclusión más importante sea esta:
No todo lo que nos gusta tenemos que convertirlo en una carrera, un trabajo, un título o una obligación.
He probado. He ido a clase. Lo he vivido desde dentro. Y ahora tengo algo que antes no tenía: la certeza de que, al menos por ahora, este no es mi camino.
La filosofía no se va.
Simplemente vuelve a ser algo que hago porque quiero.
🎙️ Ralph Rafiq, el podcast
He dejado la carrera.